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Devocional Quietud, 26 de Octubre, del 2020
October 26, 2020, 6:00 AM

Lunes, 26 de octubre // Pasaje devocional: 1 Timoteo: 4:6-16

 

Invirtiendo en lo eterno

“Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”. 1 Timoteo 4:8

 

En la mayoría de los lugares del mundo, el ritmo típico de vida se ha acelerado de manera exagerada en los últimos años. Probablemente tú y yo vivimos un estilo de vida que deja nuestras abuelitas escandalizada. Hay muchas opciones para invertir nuestro tiempo y dinero, y claman con voces mucho más fuertes que las voces de antes. Exigen ser prioridad. Demandan atención. Así, los días, los meses y los años se pasan volando y no recordamos por qué nos inscribimos en ese curso, o porque compramos ese mueble, o porque dejamos esa iglesia. No vivimos de una manera que aprovecha el tiempo.

Pablo está animando a su joven “hijo” Timoteo a permanecer fiel en el ministerio. Sus consejos abarcan aspectos específicos de la vida de un ministro, pero en general, son aplicables para todo creyente. “Ejercítate para la piedad” le dice este hombre anciano al joven (versículo 7). Luego, le explica por qué lo dice así. Está haciendo una analogía con el ejercicio corporal. Nos ejercitamos físicamente para cuidar la salud y sentirnos mejor. Eso es bueno. Pero a lo que Pablo quiere llegar es que el ejercicio espiritual tiene otro nivel de aprovechamiento.

El ejercicio espiritual aprovecha tanto para esta vida terrenal como para la eternidad. ¡Ésa si es una inversión que vale la pena! Cuando morimos, no nos llevaremos nada físico de esta tierra. Pero Pablo nos recuerda que el ejercitarnos hacia la piedad es invertir en la eternidad. Los beneficios que experimentamos aquí son muy buenos, pero los que recibiremos en la eternidad serán aún mejores.

 

Señor mío, Padre mío, Gracias por Tu amor! Te ruego con todo mi corazón que me ayudes a ejercitar mi corazón y mi espíritu para la piedad, porque comprendo, que esta vida no es todo lo qu tu tienes para ofrecerme, sino que en el presente y la vida venidera Tu promesas serán cumplidad si permanezco fiel hasta el fin, tómame de Tu mano Señor, te lo ruego con humildad en el precioso y bendito nombre de mi amado Salvador, Jesucristo, Amén!


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